viernes, 29 de junio de 2012

Pánico escénico.

Pánico escénico. Pánico a salir al escenario, a dejar que empiece la función sin saber cómo va a acabar (o incluso sabiéndolo). Pánico a que no se haya escrito el guión perfecto para mí, o a no saber interpretarlo correctamente. Pánico a quedarme en blanco cuando toca decir algo importante, a quedarme quieta en vez de salir corriendo del plató, riéndome a carcajadas. Pánico a creerme demasiado que todos somos cada personaje, a olvidarme de que no es más que teatro y que fuera, nada de eso vale una mierda. Pánico a que se me enganche el vestido con cualquier cosa, se rompa y me quede desnuda ante el público. Actuando, pero sin poderme esconder. 

Y por eso, nunca me he atrevido a subir a un escenario y dejarme llevar, olvidándome de mi vida y asumiendo otra totalmente distinta. No me ajusto al guión. 


Y sin embargo, en el fondo no dejo de actuar.

1 comentario:

Clío dijo...

pues a mí me gusta >//<
tal vez porque adoro el teatro con toda el alma, conozco perfectamente cada uno de esos miedos bien clavados dentro, hasta que sales y haces tuyo el escenario, te adueñas del telón y ya no hay qué temer.
(pero no sé si está bien no dejar de actuar nunca. =/)